Fantasmas de merengue para Halloween




Los que me estáis leyendo desde el principio seguro que sabéis que no me gusta Halloween, o mejor dicho que no me gusta nada. Pero quien le dice a nuestros peques que no se disfrazen y no vayan de fiesta ??? 
Puede que a mi no me guste, o no me sienta identificada con esta fiesta, pero hay que reconocer que a los niños les encanta, al fin y al cabo es una fiesta más para ellos. 

De hecho, llevo años celebrándolo en casa, lo celebramos desde que mi hija mayor era muy pequeña. He organizado fiestas terroríficas en mi casa, y todo esto para satisfacer a mis niñas y sus amigos. Y es cierto que yo misma también me he disfrazado, de bruja, de diablo... Desde luego, hay que ver lo que hace una por los niños, jajaja...




Así que puedo decir, que aunque no me gusta nada Halloween, no me cierro en banda. Que hay que estar pues se está, que hay que disfrazarse pues nos disfrazamos, que hay que hacer dulces terroríficos pues se hacen, y ya está. Seguramente cuando mis hijas se hagan mayores dejaré de celebrarlo, pero de momento mientras les haga ilusión celebrarlo, digo yo, ¿porque quitarles esa ilusión?

Y aquí os traigo mi aportación dulce para este año, por si os animáis a celebrar Halloween. Os he preparado estos simpáticos fantasmas de merengue horneado. Son tan ricos y tan inofensivos, que me da que no le darían miedo a nadie, y menos a los niños.

La misma técnica la podéis utilizar para elaborar otras formas, como huesos o gorros de bruja. Por supuesto para los gorros de bruja hay que teñir el merengue, en negro o en lila. Para teñirlo, lo mejor sería usar colorantes en polvo o en gel.




Receta
Fantasmas de merengue 
para Halloween 

Ingredientes:
(para 20 fantasmas)
3 claras de huevo, a temperatura ambiente
el mismo peso de las claras de azúcar glasé (*)
1/4 de cucharadita de cremor tártaro

Más para decorar:
un poco de chocolate derretido

(*) En está receta no os pongo la cantidad del azúcar, ya que hay que usar la misma cantidad de azúcar que de claras. Si las claras pesan 120gr pues usaríamos 120gr de azúcar glasé. 

Preparación:
  • Precalentar el horno a 100ºC - 110ºC, calor arriba y abajo. Si vuestro horno tiene ventilador hay que prescindir de el, hay que precalentar el horno de manera tradicional, sin el ventilador.
  • Tamizar el azúcar glasé. Reservar.
  • Batir las claras hasta que espumen un poco, e añadir el cremor tártaro. 
  • Segur batiendo, e ir añadiendo poco a poco el azúcar glasé.
  • Batir hasta conseguir un merengue firme, o de picos duros.
  • Verter el merengue en una manga pastelera, provista de una boquilla lisa y ancha, y formar los fantasmas. 
  • Hornear de 1h y 30min. a 2h. 
  • Dejar secar los fantasmas en el horno, con el horno apagado y con la puerta entre abierta, hasta que el mismo se haya enfriado por completo.
  • Derretir un poco de chocolate. Verter el chocolate derretido en una manga pastelera, provista de una boquilla lisa y pequeña, y formar los ojitos y la boca de los fantasmas.




Nota:

 Para que las claras se puedan batir bien y suban como es debido, es muy importante que estén a temperatura ambiente y sin nada de yema o grasa. 

 También los utensilios que vamos a utilizar a la hora de batir las claras, deben de estar impecablemente limpios, secos y libres de aceite o grasa.

 Cuando hacemos merengue horneado, lo que hacemos es secar el merengue en el horno. Para que se seque bien, hay que hornearlo a temperatura baja y durante mucho rato. De ahí que hay que dejarlo de 1h y 30 min. a 2h en el horno.

Si queremos que el merengue nos quede seco totalmente, lo dejaremos durante 2h en el horno. Si queremos conseguir un merengue con una textura crujiente por fuera y más blanda y suave por dentro, lo dejaremos durante 1h y 30minutos.

Si los fantasmas no se van a comer al momento, conviene guardarlos en un recipiente de cierre hermético.

Parece imposible que con solo dos ingredientes (claras y azúcar), se puede conseguir una cosa tan rica y deliciosa, como estos merengues.
Animaros a prepararlos, le sacarías una sonrisa a cualquiera.

¡Hasta pronto!
Besos!
Biljana